Reutemann y familia más Staffa viajaban en una rural Fiat 124, siempre cerca del micro. Fue toda una aventura sacar este último de Londres, pero todo salió bien. De allí a Dover, donde esperaba el ferry para cruzar el mar y llegar a Ostende, Bélgica. Ya en suelo belga, otra vez la ruta, ahora matizada por la nieve, lo que llevó a descubrir que la calefacción del camión no funcionaba...Esto motivó que la llegada a Bruselas no fuese con el mejor ánimo, ya que el frío había imposibilitado que el trayecto sea ameno. El deseado descanso llegó, y a la mañana siguiente Mario Quaglia, chofer, siguió camino con la tripulación renovada, algo fundamental para sortear lugares angostos que obligaban a maniobras lentas y difíciles. Al detenerse para comer y a posteriori de una breve charla de presentación con los mozos, empezó a sonar en el lugar la canción “Tico tico non fubá”, lo que dejó en evidencia lo que se comprobó algunos minutos después: los lugareños creían que Argentina era una ciudad de Brasil...Las ciudades pasaban, y se acercaba el primer destino: Verviers, Malmedy, Eupen, Stavelot, Spa, y Francorchamps, donde está el ahora mítico trazado. Mientras comenzó la instalación en un hotel de gran parte de la troupe, los pilotos, Villanueva y el mecánico Alberto Pilotto fueron a conocer la pista. Caldarella había corrido en moto en 1964, por lo que conocía el dibujo bastante bien. Peligroso, veloz, atrapante, esos fueron los primeros adjetivos que recibió Spa de parte de la legión. Momento de descansar, pensando ya en el último tramo hacia Alemania.
En la jornada siguiente, ya en la autopista al país germano, el micro se detuvo imprevistamente. No arrancaba, y el motivo era que los dos tanques de combustible del ómnibus no estaban interconectados, por lo que al acabarse el contenido de uno, se terminaba el suministro de combustible...Resuelta la cuestión, se continuó el viaje hasta el esperado arribo a Heidelberg, donde otra sorpresa nefasta esperaba: el hotel reservado con antelación no existia. Finalmente, el Zur-Kane, nombre del lugar, era real pero estaba en pleno Hockenheim, a 30 km del lugar...La llegada al complejo parecía poder relajar a todos, pero la ultima sorpresa del día dijo presente: las habitaciones no contaban con baño privado...Pudo ser peor, pero venía lo mejor.
Los Brabham BT30/2 habian sido terminados sobre la hora. Los pilotos apenas pudieron dar algunos giros en la actividad previa. Reutemann sobresalió, estando siempre arriba en entrenamientos (3º, para alegría de Don Alfredo Parga, quien fue a bucar la planilla a la torre) y clasificación. Pero en las series vino lo mejor: el piloto que había brillado en TC sobre el Falcon angostado disputó la punta con Jochen Rindt, parámetro de la especialidad y ya figura de la F1, tocó al escocés, y lideró el parcial con autoridad hasta que se lo permitió el auto. En Argentina, Reutemann siempre fue un piloto pensante, cerebral, analítico. Empero, en su primera demostración europea deslumbró a todo el ambiente automovilistico mundial con un estilo aguerrido, sin amedrentarse ante Rindt o Francois Cevert, largando de la quinta fila y llegando a la punta y frenando más cerca en las curvas que sus experientes rivales. En definitiva, abriéndose paso en Europa, misión nada sencilla para ningún piloto, menos para un argentino, país cuyas épocas de gloria ya estaban lejanas, y que algunos confundían con una ciudad brasileña...Caldarella quedó fuera de las carreras absurdamente, luego de romper un neumático a 240 km/h y que el equipo decidiera guardar el juego nuevo para la siguiente tanda. Pero llovió, y en definitiva el ex motociclista se quedó sin registro válido...”Lole” fue 8º en definitiva. Poco dice la posición, mucho su actuación global, con parciales más que interesantes y la posibilidad de liderar ambas mangas. ¿El ganador? Gianclaudio Regazzoni, uno que tuvo destino de F1, seguido de Tesu Ikuzawa, Derek Bell, Huber Hanne, Rolf Stommelen, Emerson Fittipaldi y Pete Gaydod. Detrás del argentino, Cevert entre otros. Brillante, por donde se lo mire.
En el mismo dìa de su cumpleaños número 27, Reutemann se “regaló” una performance épica en su debut internacional. Con garra, corazón y todo lo que debe tener un piloto, en sus dosis exactas. La continuidad de la campaña confirmó la aptitud del piloto, quien debutó con pole position en Buenos Aires 1972, también con Brabham. La intachable campaña del hoy político (que pena que reniegue de la actividad que lo hizo mundialmente conocido y elija algo tan sucio para desplegar su talento y hombría de bien!!!!) comenzó en Alemania, en 1970. Hasta su retiro, en 1982, pasaron muchas jornadas de gloria y otras bastante desagradables. Y aquella de Hockenheim no se encasilla en ninguno de los dos grupos: fue su carta de presentación Algo tan básico como fundamental, que merced a un gran talento sirvió de bastión de la campaña de uno de los grandes de todos los tiempos, aún sin títulos en su haber.

Recién leo este artículo. Me emocioné mucho, muchos recuerdos vinieron a mi mente. Saludos!
ResponderEliminarMarina Pilotto
Hola Marina, gracias por tus palabras, tenes algo que ver con alguno de los protagonistas?? Saludos!!!
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